Esta práctica consiste en separar la caseína de la leche para después polimerizarla mediante formaldehido
y sintetizar un de los polímeros más antiguos que se conocen.
Material
- Dos vasos de precipitado |
.
Se hace mejor con leche descremada para que las gotas de grasa no queden formando gotas en el polímero y
aumenten su fragilidad. |
El calentamiento debe ser ligero, sólo para favorecer la separación de las fases.
Si se deja filtrando de un día para otro hay que tapar la parte superior para reducir la contaminación desde el aire,
la pasta de caseína húmeda es un excelente medio de cultivo y las cepas de hongos pueden ser visibles de un día para otro.
Es importante escurrir bien la pasta para que compacte. En caso contrario puede polimerizar en granos pequeños que se desmenuzan.
El formaldehido usado para sumergir la caseína se puede guardar para usarlo con otro grupo en un recipiante cerrado.
Puede aguantar de un curso para otro, pero no más, pierde concentración con el tiempo.
Este trabajo pretende:
- Romper una suspesión utilizando un ácido suave.
- Separar las dos fases, caseína y suero.
- Polimerizar una proteína utilizando formaldehido como agente polimerizador.
Seguridad: formaldehido, además de su olor intenso, puede provocar picor de ojos, garganta y nariz.
El laboratorio debe estar bien ventilado durante el trabajo y los recipientes con formaldehido deben quedar bien cerrados.
Hay que hacer hincapié en que el formaldehido actúa como un eslabón químico mediante los grupos -CH2- y que a este
eslabón se unen por ambos lados los grupos amino de los aminoácidos.
Esta propiedad es aplicable a cualquier aminoácido y por ello actúa sobre cualquier tejido orgánico. Debido a esta propiedad,
el formaldehido se usa histórizamente como medio de conservación de tejidos en medicina (órganos sumergidos en formol).
La conservación se debe a que los tejidos "se plastifican" y queda detenida su posterior putrefacción.
![]() Bolas de caseína polimerizando. |
![]() Material necesario. |